Revista de Agronomía (LUZ) 7:199 - 215
El cacao (Theobroma cacao L.) es un cultivo muy importante en la zona Sur del Lago de Maracaibo desde el punto de vista económico (Figura l). En superficie y valor de la producción, el cacao es el segundo en el rango de importancia de los frutales en esa zona (2). En 1977, algo más de 1600 Has fueron sembradas en el Sur del Lago, con un valor de Bs. 6.000.000. Para 1979 el valor total del cultivo fue de Bs. 8.000.000. Para el año de 1983 el valor del cultivo se estimó en Bs. 16.000.000,oo (2).
2MAC. Anuario Estadíticco Agropecuario 1979En el Sur del Lago los principales cultivares de cacao sembrados son los siguientes: "Porcelana", "Criollo" y "Ocumare". Al cultivo se le hacen dos cosechas al año, la primera que va desde noviembre a abril y la segunda que va desde junio a septiembre (1,2,3).
Desde hace unos 20 años la enfermedad conocida como mancha de agua, causada por el hongo Phytophthora megasperma Dreschler (Figura 2), ha ocasionado considerables pérdidas al cultivo del cacao en algunas parcelas de la región.
Ninguno de los fungicidas probados hasta ahora han dado un control efectivo (2,6). Por lo tanto, esto se convierte en un factor limitante para la siembra del cacao porcelana, causando grandes pérdidas económicas a los agricultores.
En general, las pérdidas causadas por la enfermedad no han sido calculadas; sin embargo, haciendo una estimación conservadora, podemos colocar fácilmente las pérdidas debido a mancha de agua en las parcelas de altas infecciones, entre un 30 a un 40 por ciento (3,6,12). Asumiendo que el precio normal promedio era de Bs 10,oo el Kg de cacao, en 1979, y Bs. 11,oo en 1983, se observa que las pérdidas del 30 al 40 por ciento por hectárea, con un rendimiento promedio de 350 Kg/Ha, representan una pérdida de Bs. 1.050,oo a 1.400,oo, por hectárea, para el año 1979 y de Bs. 1.155,oo a 1.540,oo, por hectárea, para el año 1983.
La mancha de agua puede representar una mayor importancia económica una vez que la parcela llega a infectarse, tomando en cuenta que el cacao es un cultivo perenne. Las condiciones ambientales de la zona son favorables para el patógeno; debido a esta situación el patógeno se encuentra ampliamente distribuido en la zona del Sur del Lago de Maracaibo (1,2). El patógeno está presente en muchas parcelas, y se incremento rápidamente en condiciones de elevada humedad ambiental (mayor de 83%).
Se considera que la carencia de programas adecuados de sanidad vegetal y principalmente de control químico y selección genética, son, entre otros, los factores que más inciden en las pérdidas.
A fin de aportar soluciones para el control de la mancha de agua, se realízó un ensayo cuyos objetivos fueron los siguientes:
l) Aislar el hongo de mazorcas de cacao, y estudiar su forma de penetración y desarrollo, relacionándolos con la expresión sintomatológica de la enfermedad. .
2) Determinar el efecto de siete fungicidas en el combate de la enfermedad "mancha de agua", en cacao.
El ensayo se realizó en el Fundo "El Paraiso", localizado a 16 Km de la población de Santa Bárbara, Estado Zulia. Dicho fundo se seleccionó ya que la enfermedad se presenta durante todo el año (comunicación personal del agricultor). Se seleccionaron plantas de aproximadamente 15 años, dentro de una plantación de cacao tipo "Porcelana" y "Criollo", altamente infectados con la mancha de agua. Dichos árboles estaban plantados en hileras de 26 a 30 árboles, a 4 m de separación entre árboles y 4 m entre hileras.
Se seleccionaron aquellos árboles que presentaba floración más o menoe; uniforme, desechándose los que no cumplieron esta condición o que fueron árboles pequeños, o muertos.
En la segunda quincena de Octubre de 1983 y Enero de 1984 se observó en la plantación el crecimiento de malezas, haciéndose su control primeramente a machete y posteriormente, se le aplicó el herbicida gramoxone a la dósís de 2,5 lts/ha.
La aplicación de los diferentes fungicidas en todas las parcelas se llevó a cabo con una máquina de espalda a motor, siendo el gasto de solución aplicado de unos 600 lts/ha. Se usó el adherente Citowett mezclado con las soluciones de los fungicidas al 0,06 por ciento. Antes de comenzar las aplicaciones se efectuó una poda sanitaria que consistió en la remoción de ramas y mazorcas muertas o enfermas. Los fungicidas se aplicaron a intervalos de 15 días, comenzándole el 17 de Agosto de 1983 y finalizando el 17 de Marzo de 1984. Los tratamientos se comenzaron en la época de la floración. El número total de aplicaciones fue de 15. Durante el período de duración del ensayo, se llevó un registro de mazorcas sanas y enfermas con la mancha de agua en las 6 plantas de cada parcela secundaria.
La cosecha se inició el 16 de Noviembre de 1983 y finalizó el 01 de Abril de 1984. Los fimgicidas y las dósis empleadas fueron las siguientes: Bravo 500 (Chlorothalonil) 3,5 lts/Ha; Daconil (Tetracloroisophthalonitrite) 3,5 Kg/ha; Cupravit (Oxicloruro de cobre) 2,5 Kg/ha; Bayleton (Triadimefon) 0,250 Kg/ha; Bavistin (Carbendazin) 0,300 Kg/ha; Bravo 500 + Cupravit (2 lts+1,5 Kg/ha); Ridomil (Metalaxyl) 1 Kg/ha. Se tuvo una parcela téstigo a la cual no se le ap]icó ningún tipo de fungicidas. Las dósis de los tratamientos Bravo 500 y Daconil fue seleccionada de acuerdo a los resultados obtenidos por Rodríguez (9) para el control de la Monilia del cacao. Los fungisidas Ridemil, Bayleton y Bavistin con productos nuevos en el mercado y tienen acción sistématica. La temperatura del ambiente durante el ensayo fue de 29,4 C a 30,2 oC.
Determinación de la enfermedad
La presencia de la enfermedad en la parcela objeto del ensayo se determinó por identificación del patógeno; inicialmente, mediante observación visual de los síntomas presentados por las mazorcas enfermas; y luego, por aislamiento del patógeno en el medio de cultivo, papa-dextrosa-agar (PDA).
Para el aislamiento del hongo la superficie de las mazorcas fue desinfectada con clorox al 10%. Se colocaron trocitos de la mazorca enferma en el medio, incubados por 5 días a temperatura de laboratorio (24-28oC) y examinados después, con el microscopio óptico. La identificación del patógeno estuvo basada en las características del micelio, formas de los zooporangios y la no formación de clamidosporas (11). Para realizar las pruebas de patogenidad y el estudio del avance del patógeno en tejidos de mazorcas sanas, inoculadas artificialmente con cultivos puros del hongo se siguió el procedimiento siguiente: se tomaron 6 mazorcas sanas y se dividieron en dos grupos de tres cada uno y se procedió a desinfestarlas con clorox al 10 por ciento. La superficie de las mazorcas se punzó con una aguja esterilizada; sobre esas heridas se colocó el patógeno colocándose luego las mazorcas en una cámara húmeda (Fig. 4). Las mazorcas téstigos recibieron igual tratamiento pero inoculándoles con agua destilada esterilizada. Las cámaras húmedas se mantuvieron en el laboratorio a una temperatura ambiental de 27 oC.
Después de 24 horas, de cada una de las mazorcas inoculadas se tomaron muestras, mediante la utilización de un perforador de corcho No 6, de la base, parte media y ápice de la mazorca.
Con una hoja de bisturí se realizaron cortes de 15 a 25 g de grosor, aproximadamente, los cuales se sumergieron en clorox al 10 por ciento, durante 15 min, lavándolos durante 10 min en agua destilada, hirviéndolos luego en lactofenol durante 1 min. Dichos cortes se colocaron sobre portaobjetos en una gota de lactofenol. Los cortes se observaron con el microscopio óptico con un aumento de 40X para determinar si la forma de penetración del micelio de P megazperma, ocurre a través de los estomas o directamente por la epidermis de los frutos. Se observaron no menos de 10 preparaciones por muestra. A las 72 horas, se repitió el experimento con otra mazorca inoculada del segtimo grupo.
Los resultados del ensayo se presentan en la Tabla 1. La Tabla 2 muestra el porcentaje de mazorcas sanas y enfermas, así como el cálculo de la reducción de la incidencia de la enfermedad y el efecto de los diferentes fungicidas.
|
Tratamientos |
Total de |
Número de |
Número de mazorcas enfermas |
Rendimiento Kg/Ha |
|
Daconil (3,5 Kg/ha) |
268 |
230 |
38 |
319,44 |
|
Cupravit (2,5 Kg/ha) |
282 |
212 |
70 |
294,44 |
|
Bravo 500 (3,5 l/ha) |
288 |
255 |
33 |
354,16 |
|
Bravo 500 + Cupravit (21 |
|
|
|
|
|
Ridomil (1 Kg/ha) |
268 |
163 |
105 |
226,38 |
|
Bayleton (250 g/ha) |
280 |
169 |
111 |
234,72 |
|
Téstigo |
281 |
133 |
148 |
184,72 |
|
Bavistin (300 g/ha) |
270 |
153 |
117 |
212,50 |
El análísis de varianza señala que existen diferencias altamente significativas entre los diferentes tratamientos (Tabla 3).
De acuerdo a la prueba múltiple de Duncan (Tabla 2), los tratamientos se pueden diferenciar en cuatro grupos. El primer grupo está compuesto por los tratamientos Bravo 500, Daconil y la mezcla Bravo 500 + Cupravit los cuales no presentaron diferencias significativas entre ellos, siendo los rendimientos de las parcelas tratadas con los mismos los siguientes; Bravo 500 (354,16 Kg/ha); Daconil (319,44 Kg/ha); Bravo 500 + Cupravit (359,72 Kg/ha).
El segundo grupo está formado por el Cupravit con un rendimiento de 294,44 Kg/ha. El tercer grupo está formado por Ridomíl, Bayleton y Bavistin, con rendimientos de 226,38 Kg/ha, 234,72 Kg/ha y 212,50 Kg/ha, respectivamente. El cuarto grupo está representado por el testigo con un rendimiento de 184,72 Kg/ha. Estos resultados indican que los fungicidas del primer grupo son los que presentaron un control efectivo de la enfermedad. En la Tabla 2 se observa que el fungicida Bravo 500 redujo la incidencia de la enfermedad en un 77,70% en comparación con el testigo, el Daconil en un 74,33% y la mezcla Bravo + Cupravit en un 69,59%. El Bravo 500 resultó el fungicida con el mejor efecto sobre la enfermedad al presentar un 88,2% de mazorcas sanas, en comparación con el Daconíl con un 85% y la mezcla Bravo 500 + Cupravít con 85,1% (Tabla 2). El testigo presentó el menor porcentaje de reducción de la enfermedad.
|
Tratamientos |
% de mazorcas |
% de mazorcas |
Reducción de la1 incidencia dé la |
Efecto del2 |
|
Daconil |
85* a |
15 |
14,33 |
72,93 |
|
Cupravit |
76 b |
24 |
52,70 |
59,39 |
|
Bravo 500 |
88,2 a |
11,4 |
77,70 |
91,72 |
|
Bravo 500 + Cupravit |
85,1 a |
14,9 |
69,59 |
94,73 |
|
Ridomil |
60,2 c |
39,8 |
29,05 |
22,5 |
|
Bayleton |
59,3 e |
40,7 |
25 |
27,06 |
|
Téstigo |
47,3 d |
52,7 |
0,00 |
0,00 |
|
Bavistin |
56,5 c |
43,5 |
20,94 |
15,03 |
l: Porcentaje calculado en base a la diferencia entre el número de mazorcas enfermas de cada tratamiento, con respecto al téstigo.
2: Porcentaje calculado en base a la diferencia entre el número de mazorcas sanas de cada tratamiento, con respecto al téstigo.
|
Fuente de variación |
Grados de Libertad |
Suma de Cuadrados |
Cuadrado medio |
F |
|
Repeticiones |
2 |
484.5562 |
242.2781 |
1.49 |
|
Tratamientos |
7 |
51955.7596 |
7422.2512 |
45.55** |
|
Repeticiones x Trat. |
14 |
1126.8532 |
80.4895 |
0.49 |
|
Quincenas |
9 |
1685.5537 |
187.2837 |
1.15 |
|
Trat. x Quincenas |
63 |
5285.7711 |
83.9011 |
0.51 |
|
Rep x Quincenas |
144 |
23464.1011 |
162.9451 |
- |
|
x Watamiento |
- |
- |
- |
- |
|
TOTAL |
239 |
84002.5951 |
C.V.:18.43% |
- |
En la Figura 5 se presenta la comparación del número de mazorcas enfermas de los diferentes tratamientos en relación con la precipitación, mientras que en la Figura 6 se comparan los porcentajes de mazorcas sanas y mazorcas enfermas en cada tratamiento.
Con respecto al primer objetivo, se obtuvo desarrollo del hongo en los medios de papa-dextrosa-agar (FDA) y en agar-jugo V-8. Algunos aislamientos de P. megasperma produjeron cuerpos de fructificación, los cuales fueron utilizados para la identificación del hongo.
Después de la inoculación, a las 24 horas se observó el avance de la infección del hongo, localizándose éste, únicamente en los tejidos y en algxmas almendras (Fig.7). La inoculación a través de heridas permitió una aparición prematura de los síntomas a las 24 horas y en la variedad porcelana, el micelio ya cubría algunas áreas de las mazorcas (Fig.8). Después de 72 horas, la infección del hongo llega a cubrir todas las almendras, causando la pérdida total de las mazorcas (Fig.9 y 10). Todas las mazorcas inoculadas mostraron la sintomatología típica de la enfermedad, aislándose de las mismas el hongo previamente inoculado, considerándose por lo tanto como poesitiva las pruebas de patogenicidad. Las mazorcas téstigos no mostraron anomalía alguna.
En las observaciones hechas sobre cortes; longitudinales y transversales de la epidermis y la parte del exocarpio de la mazorca, no se observaron diferencias en la forma de penetración del hongo P. megasperma. En cualquier parte de la superficie de las mazorcas las zoospóras emitían los tubos germinativos, que luego se desarrollaron originando hifas cortas y gruesas, y de éstas, se formaron las hifas infectivas, muy finas, que penetraron por la epidermis y los estomas de la mazorca. Por lo tanto, las aperturas naturales y las lesiones superficiales del tejidó, parecen carecer de importancia en el proceso de penetración.
El régimen pluviométrico de la zona es relativamente abundante y se distribuye regularmente durante los meses de Julio a Abril, coincidiendo exactamente con las épocas de mayor floración y fructificación del cacao. El promedio ponderado de lluvias (Fig.11) durante el período de 8 meses de duración del ensayo fue de 1.270 mm. La precipitación pluvial es el factor más estrechamente relacionado con la incidencia de la enfermedad. Esto se deduce de los resultados obtenidos (Fig.11) en el número de mazorcas enfermas, los cuales fueron mayores durante los meses de Noviembre, Diciembre y Enero. Para estos meses la precipitación fue la siguiente: Noviembre: 98,6 mm; Diciembre: 86,5 mm y Enero: 80,5 mm (Fig.11). En los meses de Febrero y Marzo se observó una disminución en la incidencia de la enfermedad, durante ellos, la precipitación fue de 13,4 mm paraa el mes de Febrero y de 12 mm para el mes de Marzo (Fig. 11). Estos resultados son similares a los reportados por Meza y León en 1972 (7).
De acuerdo a los datos obtenidos de la zona del ensayo, la humedad relativa durante los meses de Noviembre, Diciembre y Enero fue de: 85, 86 y 82 por ciento, coincidiendo así mismo, con una mayor incidencia de la enfermedad (Fig. 11).
Esto ha sido observado igualmente por Meza y León (7,8). Capriles de Reyes (1,2) señala que en condiciones de alta humedad relativa, los espóroforos emergen de las mazorcas, dando origen a las zoospóras, las cuales germinan y se movilizan en el agua para infectar otras mazorcas. Esto podria explicar la alta incidencia de la enfermedad durante los meseis de mayor humedad relativa.
También en la zona de ensayo ha sido observado el hecho de que a medida que la precipitación y la humedad relativa es mayor, alimenta la incidencia de la enfermedad.
La baja temperatura juega un papel importante en el desarrollo de la enfermedad (1,2), ya que al producirse la condensación de vapor de agua, ésta forma una película (rocío) sobre la superficie de las mazorcas.
A temperaturas entre 18-22 oC se produce un mayor número de zoospóras, aumentando la incidencia de la enfermedad. Durante el período del ensayo la temperatura fue relativamente alta (29,4 oC) y la precipitación fue baja (<100 mm/mes) (Fig. 11), presentándose una baja incidencia de la enfermedad en el ensayo, en comparación con años anteriores.
Los fungicidas probados fueron efectivos en el control de la mancha de agua. De todos ellos el Bravo 500 presentó un mejor control. Este fungicida ha sido probado por Rodríguez (29) para el control de moniliásis y pudrición parda en cacao, a la misma dósis utilizada en este trabajo, obteniendo resultados positivos. Esto es de importancia ya que el agricultor con un mismo fungicida tendría la posibilidad de controlar tres enfermedades en el cacao.
El cupravit controló parciabnente la enfermedad mancha de agua, con rendimiento menor que los fungicidas del primer grupo. Meza y León en el año 1973 (8) reportan resultados similares; así mismo, mencionan diversos criterio sobre fitotoxicidad del cupravit, la cual se manifiesta en la caída de las flores, disminución en la fecundación y fructificación en árboles de cacao. Esto no fue observado en las parcelas del ensayo tratadas con Cupravit.
Los tres fungicidas sistémicos probados quedaron por debajo de los fungicidas protectores, tales como Bravo 500; Daconil; Bravo 500 + Cupravit y Cupravit, en cuanto al control de la mancha de agua. Se observa que el Ridomil presentó el mejor control, en comparación con el Bayleton y Bavistin (Tabla 2).
Al hacer una comparación entre los porcentajes de mazorcas sanas y enfermas de mancha de agua en cada tratamiento (Fig. 5 y 6) se nota que todos los tratamientos presentan un menor porcentaje de mazorcas enfermas con respecto al testigo, indicando que todos los fungicidas probados controlaron parcialmente la enfermedad.
En el caso del primer objetivo, la metodología utilizada para el aislamento del hongo P. megasperma de las mazorcas de cacas, resultó efectiva. El hongo se distribuye en toda la mazorca incluyendo las almendras y en algunos casos ocasiona su pérdida total.