Rev. Fac. Agron. (LUZ). 1999, 16: 187-195
Crecimiento y eficiencia productiva del guayabo tipo «Criolla Roja» en
la planicie de Maracaibo1
Growth and yield efficience of guava «Criolla Roja» in the Maracaibo
plateau
Recibido el 01-12-1998 l Aceptado
el 23-02-1999
1. Proyecto N° 0325-98 financiado por el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico
(CONDES), La Universidad del Zulia.
2. Departamento de Agronomía, Facultad de Agronomía. La Universidad del Zulia.
Maracaibo-Venezuela. Apartado 15205, Maracaibo ZU 4005, Venezuela. [email protected]
3. Departamento de Estadística, Facultad de Agronomía, LUZ.
4. Asistente de Investigación, proyecto 0325-98.
F. J. Araujo2, A. Galbán3, B. González3,
G. Quiñones3, A. Casanova3 y T. Urdaneta4
Resumen
Se estudió el hábito de crecimiento del guayabo en huertos
comerciales de la planicie de Maracaibo, con el objeto de generar criterios cuantitativos
sobre las distancias de siembra. Se seleccionaron guayabos del tipo «Criolla Roja» con
edades de 1, 2, 3, 4, 6 y 8 años. Se cuantificó la superficie lateral de producción
(SLp), el rendimiento de fruta y el índice de fructificación (IF), durante seis meses.
Los guayabos de tres años alcanzaron un alto índice de fructificación que se mantuvo al
aumentar la edad de los árboles, como resultado de un incremento de rendimiento
proporcional al incremento de SLp. El diámetro de copa de aproximadamente 5 m en guayabos
de tres años definió esta distancia como el espaciamiento mínimo. Se encontraron
relaciones altamente significativas entre las variables estudiadas y la edad, de tipos
lineal y cuadrático, que pueden utilizarse como modelos de predicción. Las distancias de
siembra convencionales (7x7 ó 8x8 m) permiten rendimientos máximos por árbol; pero
limitan, la obtención de rendimientos máximos por hectárea durante los primeros años
del huerto. La relativa corta vida comercial de los huertos de guayabo en esta región
sugiere el uso de mayores densidades de siembra.
Palabras clave: guayabo, eficiencia productiva, distancias de siembra,
rendimientos.
Abstract
The guava tree growth habit was studied in commercial orchards of the
Maracaibo plain with the aim of obtaining quantitative criteria for tree spacing.
«Criolla Roja» type guava trees of 1, 2, 3, 4, 6 and 8 years old were selected. Lateral
yielding area (SLp), fruit yield and fruit index (IF) were quantified per tree during a
six month period. Three year old trees reached a high IF which was maintained with tree
aging as a result of proportional increments of SLp and fruit yield. Three year old tree
canopy diameter of approximately 5 m determined the minimum tree spacing. Highly
significant cuadratic and linear relationships were found between the quantified variables
and tree age and between SLp and yield, respectively. This results could be used as
predicting models. Conventional tree spacing (7x7 or 8x8 m) allows maximum yields per tree
but limits maximum yields per hectare during the first years of the orchard. The
relatively short life span of the guava orchards in this region suggest higher planting
densities.
Key words: guava, tree spacing, yields, yield efficiency.
Introducción
Conocer el hábito de crecimiento de un cultivar o tipo bajo
determinadas condiciones edafoclimáticas es de primordial importancia para la selección
del sistema de producción, que bajo el criterio de rentabilidad, se ajuste apropiadamente
a la realidad socio-económica de ese entorno. La densidad de plantación, siendo uno de
los componentes del rendimiento por hectárea de mayor impacto en la producción de los
frutales, es una de las primeras y mas trascendentales decisiones a tomar antes del
establecimiento del huerto frutícola. La distancia de siembra en su enfoque mas simple
depende del tamaño final característico de la copa del cultivar. Sin embargo, el tiempo
en el cual el árbol alcanza este tamaño y su relación con el comienzo de su producción
comercial de fruta (precocidad) son aspectos que pueden influir sobre la distancia de
siembra. Mas aún, la relación entre la producción de fruta y el tamaño de la copa del
árbol, denominada índice de precocidad (1) o de fructificación (2), siendo índices de
eficiencia productiva de los árboles, pudiera sugerir distancias de siembra acordes con
un tamaño de copa que garantiza el máximo índice de fructificación. Esto permitiría
una eficiente utilización del terreno y rendimientos potenciales de fruta por hectárea
bajo condiciones de monocultivo.
La estrategia agronómica para lograr máxima productividad durante la
vida útil del árbol variaría dependiendo del hábito de crecimiento de la especie y/o
cultivar. Cultivares tardíos en lograr máximos índices de fructificación necesitarían
el raleo de árboles para reducir las densidad de siembra inicialmente alta. Por el
contrario especies precoces o intermedias establecidas a altas densidades exigirían la
poda para mantener los tamaños de copa deseados. Se ha observado previamente que el
guayabo es un árbol precoz que alcanza su máxima eficiencia productiva temprano en su
ciclo de vida, cuando su copa es todavía reducida, y que el índice de fructificación
disminuye con el crecimiento posterior de la copa (3, 4).
Aunado esto a su buena respuesta a la poda (5), parecería por demás
conveniente cambiar el sistema tradicional de producción por la utilización de altas
densidades de plantación combinadas con podas.
El presente estudio se condujo con el objetivo de estudiar el hábito
de crecimiento del guayabo criollo bajo las condiciones edafoclimáticas y de manejo
agronómico de la planicie de Maracaibo para generar información cuantitativa que permita
orientar cambios benéficos en el sistema de producción de este rubro.
Materiales y métodos
El estudio se realizó en huertos comerciales de guayabos (Psidium
guajava L.) aledaños, ubicados en la planicie de Maracaibo, jurisdicción del
municipio Mara, estado Zulia, donde se registra la mayor producción de este rubro en
Venezuela. Esta zona de vida es la de bosque muy seco tropical según la clasificación de
Holdridge (7). Los valores promedios anuales de temperatura, humedad relativa,
evaporación y precipitación son 28°C, 75%, 2200 mm y 600 mm, respectivamente (Estación
meteorológica del Centro Vitícola, no publicado). Los suelos se clasifican como Typic
Haplargids (8) caracterizados por presentar texturas superficiales arenosas con un
horizonte subsuperficial argílico, reacción ligeramente ácida, bajo contenido de
materia orgánica y baja fertilidad natural.
Se empleó en estas fincas el sistema de producción tradicional
utilizando distancias de siembra de 7 × 7 ó 8 × 8 m. Los guayabos usados son del tipo
«Criolla Roja», procedentes de semilla. El manejo agronómico se resume en la
aplicación de riego por surco y platón o microaspersión, una fertilización equivalente
a 1,5 kg de fertilizante compuesto por árbol/año, aplicaciones esporádicas de
insecticida contra la mosca de las frutas y podas de saneamiento ocasionales. El trabajo
se basó en observaciones de campo realizadas en huertos representativos de diferentes
edades (tiempo desde la siembra en campo), desde uno hasta doce años. Se seleccionaron 58
guayabos con edades de 1, 2, 3, 4, 6 y 8 años. Diez árboles para cada edad a excepción
de la última que contó con ocho repeticiones. Durante seis meses consecutivos desde
octubre de 1994 hasta marzo de 1995, se cuantificó el rendimiento de fruta (kg/árbol),
realizando en algunas épocas hasta tres cosechas por semana. Este rendimiento acumulado
incluyó uno de los dos picos de la curva de producción de fruta que se presentan
usualmente para la guayaba en esta zona (6) y que refleja el hábito de floración
"continua" de este frutal.
Se cuantificó la altura y el diámetro de las copas al inicio y al
final del experimento, promediandose para obtener el valor final. El diámetro de la copa
del árbol (D) fue el promedio de las mediciones hechas a ras del suelo con una cinta
métrica en las direcciones norte-sur, este-oeste, noreste-suroeste y sureste-noroeste. Se
consideró la distancia entre los puntos definidos por la proyección sobre el suelo de la
extensión promedio de las ramas terminales estimada visualmente. La altura del árbol (h)
fue la altura promedio estimada entre las ramas mas altas y bajas del tope de la copa
utilizando para su medición una mira topográfica de 6 metros.
La superficie lateral de producción (SLp) se calculó de acuerdo a la
siguiente ecuación: SLp=p.D.h, debido a que la copa del guayabo coincide con la forma del
cilindro (3, 4). Observaciones previas permitieron también confirmar que los frutos se
localizaban principalmente en la periferia de la copa. El índice de fructificación se
calculó como el cociente entre el rendimiento acumulado por árbol y la SLp. Se
graficaron en función de la edad de los árboles los valores promedio de las variables
cuantificadas y se realizaron análisis de regresión entre estas.
Resultados y discusión
Los guayabos de un año produjeron pequeñas cantidades de fruta. Los
de dos años prácticamente duplicaron la producción de fruta de los anteriores; sin
embargo, los rendimientos permanecieron relativamente bajos. El rendimiento de los
árboles de tres años sufrió un mayor incremento. Posteriormente, el rendimiento de los
guayabos se incrementó lentamente con la edad (figura 1). Este comportamiento evidencia
la precocidad de estos árboles a pesar de su origen sexual. El crecimiento de las copas
expresado a través de la SLp mostró la misma tendencia del rendimiento y en
consecuencia, también el índice de fructificación del árbol (figura 1).
Se encontró una relación lineal positiva entre el rendimiento y la
SLp (figura 2). Se encontraron relaciones cuadráticas positivas entre la SLp, el índice
de fructificación, y el rendimiento, con la edad (figuras 3, 4, y 5), observándose
principalmente en las dos primeras, un incremento rápido hasta el tercer y cuarto año y
una posterior estabilización en el tiempo. Resultados previos de Avilán (3, 4)
mostraron una reducción temprana (después del 2do año) de la eficiencia productiva del
guayabo. Las diferentes condiciones edafoclimáticas, de manejo agronómico y de tipo de
guayabo presentes entre ambos estudios pudieran justificar esta diferencia. Por otra
parte, el estudio realizado por Avilán (4) muestra una acentuada disminución del
rendimiento del guayabo después del noveno año de edad, periodo indicado como de
senilidad para este árbol. Esto pudiera estar asociado con la relativa corta vida útil
de las plantaciones comerciales de la planicie de Maracaibo, las cuales, son renovadas
usualmente antes de los diez años de edad. Es posible que bajo estas condiciones la
reducción del rendimiento se acentúe después del noveno año, aunado a una disminución
del tamaño (calidad) del fruto. De hecho, solo pudo localizarse en la región una
plantación de 12 años de edad. Los guayabos de este huerto tenían poco follaje ubicado
principalmente en la periferia de sus copas conformadas por el ramaje desnudo en su
interior. La presencia de fruta en estos guayabos era mínima y por tal razón no fueron
considerados en el presente estudio.
Figura 1. Producción de fruta por árbol (kg), superficie lateral
de producción (SLp, m2/árbol = p. Æ . h) e índice de fructificación (IF =
kg/SLp) entre el primero y octavo año de edad de la vida productiva del guayabo en la
planicie de Maracaibo.
Figura 2. Relación entre el rendimiento (kg/árbol) y la superficie
lateral (m2/árbol) en árboles de guayabo de 1 a 8 años. Cada punto
representa un árbol. La regresión y el coeficiente li-neal fueron altamente
significativos (P<0,01).
Figura 3. Relación entre la superficie lateral (m2/árbol)
y la edad en árboles de guayabo de 1 a 8 años. Cada punto representa un árbol. La
regresión y los coeficientes lineal y cuadráticos fueron altamente significativos (P<0,01).
Figura 4. Relación entre el índice de fructificación (kg/m2)
y la edad en árboles de guayabo de 1 a 8 años. Cada punto representa un árbol. La
regresión y los coeficientes lineal y cuadráticos fueron altamente significativos (P<0,01).
Figura 5. Relación entre el rendimiento (kg/árbol) y la edad en
árboles de guayabo de 1 a 8 años. Cada punto representa un árbol. La regresión y los
coeficientes lineal y cuadráticos fueron altamente significativos (P<0,01).
Hay poca experiencia en la planicie sobre la respuesta de este tipo de
árboles a las podas de "rejuvenecimiento" (10), en lo concerniente a la
posibilidad de recuperar su completa capacidad productiva y al manejo agronómico asociado
a dicha práctica. Por lo que la aplicación de esta poda no puede recomendarse todavía
como parte del sistema de producción. Los resultados sugieren que las distancias
normalmente utilizadas de 7 × 7 y 8 × 8 m se ajustan al hábito de crecimiento del
cultivo, permitiendo la obtención de máximos rendimientos por árbol. Sin embargo, se
pudieran obtener mayores rendimientos por hectárea utilizando una distancia de 6 × 6 m,
sin recurrir a podas de mantenimiento (5, 9) hasta el sexto año de la plantación, cuando
los árboles comienzan a aproximar su diámetro de copa a esa distancia (diámetro de copa
promedio: 5,95 m cuadro 1). Esta poda de mantenimiento se concibe en su enfoque mas simple
como una poda a nivel de toda la copa siguiendo un marco preestablecido por las
dimensiones deseadas a las que quedaría reducida la copa del árbol (figura 6). Por otra
parte, el hecho de que el árbol alcanza en su tercer año de edad una alta eficiencia
productiva con diámetros de copa de alrededor de 5 m, define esta distancia como la
mínima entre hileras y árboles. Las dimensiones de la copa podrían mantenerse dentro de
estos limites con la utilización de la poda de la manera descrita previamente,
potenciando así, los rendimientos por hectárea durante los primeros años de la
plantación.
Figura 6. Marco de poda para el distanciamiento de 5 x 5 m que
permite reducir las dimensiones de la copa a un cubo de 3 m de lado y 2,5 m de altura.
Haciendo un ejercicio teórico con las relaciones encontradas en este
estudio (figuras 2, 3 y 5) puede predecirse que los rendimientos por hectárea se
nivelarían después del sexto año entre un sistema de producción que contemple la
distancia de 5x5 m y el sistema tradicional con distancias de 7x7 m, siempre y cuando, la
premisa de que las podas no afectan el rendimiento global de fruta por árbol se mantenga.
Utilizando directamente la edad de tres y seis años en la ecuación de la figura 5 se
obtiene el rendimiento por árbol para 5 × 5 y 7 × 7 m, respectivamente. Luego, se
obtiene el rendimiento por hectárea al multiplicar por la densidad de siembra
correspondiente en cada caso. Los valores son 17.160 y 18.734 kg/ha (para los 6 meses del
periodo experimental). Estos rendimientos corresponderían a los de un huerto de seis
años con una distancia de 5 × 5 y 7 × 7 m, respectivamente. Similares resultados se
obtendrían calculando la SLp correspondiente a árboles de 3 y 6 años utilizando la
ecuación de la figura 3, para luego calcular los rendimientos por árbol de estas SLp
utilizando la ecuación de la figura 2. Los rendimientos por hectárea en un huerto de
seis años sembrado a 5x5 ó a 7 × 7 m serían 18.712 ó 19.145 kg/ha, respectivamente
(para los seis meses del período experimental).
Conclusiones y recomendaciones
El guayabo tipo «Criolla Roja» bajo las condiciones edafoclimáticas
de la planicie de Maracaibo es un árbol precoz capaz de alcanzar máximos índices de
eficiencia productiva temprano en su ciclo de vida y mantenerlos durante la mayor parte de
su relativa corta vida útil, al final de la cual, reduce acentuadamente su rendimiento y
calidad de la fruta. Este hábito de crecimiento y producción sugiere la adopción de una
estrategia que permita obtener los máximos rendimientos por hectárea desde el comienzo
de la plantación.
La mínima distancia de siembra en la planicie de Maracaibo, para
árboles similares a los de este estudio, sería de 5 × 5 m, debido al rápido
crecimiento de las copas acompañado de una alta eficiencia productiva del árbol.
Es necesario comprobar a través de experimentación de campo el efecto
de las distancias de siembra sobre el rendimiento por hectárea y el impacto de las podas
sobre la producción de fruta por árbol y su distribución en el tiempo a fin de poder
justificar adecuadamente su utilización dentro del sistema de producción.
Literatura citada
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Caracterización física, química, mineralógica y micromorfológica de horizontes
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Florida Cooperative Extension Service. IFAS. University of Florida, Gainesville. Circular
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